El Centro Diurno del Adulto Mayor (CEDIAM) de Chonchi conmemoró con gran emotividad su segundo aniversario, marcando un hito significativo en la historia comunal. Estos dos años representan mucho más que tiempo transcurrido: son el reflejo de un sueño consolidado, de la confianza depositada por las familias y, sobre todo, de la vitalidad de decenas de adultos mayores que han encontrado en este espacio un motivo diario para levantarse con entusiasmo.
La celebración reunió a usuarios, familiares, autoridades y al equipo multidisciplinario que día a día hace posible el funcionamiento del centro. El alcalde Fernando Oyarzún entregó un discurso cálido y cercano, destacando que el CEDIAM es «una puerta de entrada para motivarse constantemente con la vida, donde el envejecimiento activo se vive en cada taller, en cada conversación y en cada abrazo». El edil enfatizó que cumplir dos años operando con excelencia y calidez humana es un logro que enorgullece a toda la comuna.
La jornada contó además con la destacada presencia de los concejales Pedro Andrade, Humberto Águila, Oscar Macías, Carola Chamia y Evelyn Márquez, quienes compartieron de manera activa con los adultos mayores,conversando con los usuarios y sumándose al ambiente de fraternidad que caracteriza al centro. Su cercanía y disposición fueron valoradas por los asistentes, quienes agradecieron el interés de las autoridades por conocer de primera mano la realidad y las necesidades de este espacio.
También acompañaron la actividad Eduardo Andrade, director de Dideco, y Pablo Paredes, encargado del CEDIAM, quienes han sido piezas fundamentales en la gestión y coordinación del centro, velando porque cada detalle funcione y que los adultos mayores reciban una atención de calidad. Su presencia y compromiso fueron reconocidos por los asistentes como parte esencial del éxito de esta iniciativa.
Un momento especialmente emotivo fue la bendición del padre Edito Rain, quien con su palabra y cercanía espiritual entregó un mensaje de esperanza y gratitud a todos los presentes, invocando protección para los adultos mayores y para cada uno de los que hacen posible este centro. Sus palabras resonaron con fuerza entre los asistentes, agregando un sello de fe y comunidad a la celebración.
La jornada también fue ocasión para poner en valor el trabajo silencioso pero fundamental del equipo multidisciplinario del CEDIAM, quienes comparten día a día con los adultos mayores y son el alma no solo con su conocimiento técnico, sino también su calidez humana, su paciencia y su cariño inagotable. Ellos conocen las historias de cada usuario, celebran sus logros, acompañan sus momentos difíciles y transforman cada jornada en una experiencia de vida compartida. Su presencia constante y su entrega generosa han convertido al CEDIAM en un verdadero hogar, donde los adultos mayores no solo reciben atención, sino también afecto, respeto y la certeza de que no están solos en esta etapa de sus vidas.
El cierre de la actividad estuvo marcado por las emotivas palabras de la señora Julia Soto, presidenta de la Unión Comunal, quien con profunda gratitud agradeció a las autoridades presentes, a los concejales, al alcalde y al padre Edito Rain por su respaldo y cercanía. Extendió su reconocimiento al equipo multidisciplinario del CEDIAM por su entrega diaria y dedicación incondicional, y especialmente a los adultos mayores que integran el centro, destacando que son ellos el corazón y la razón de ser de este espacio. Agradeció también a todos los que de una u otra forma han hecho posible este sueño, reafirmando que el apoyo constante de la comunidad es lo que mantiene vivo y fuerte al CEDIAM. Sus palabras, cargadas de emoción y sinceridad, provocaron un cálido aplauso y fueron el broche de oro para una jornada inolvidable.


























